miércoles, 13 de marzo de 2013

IV PACTO ANDALUZ DE TURISMO


En el día de ayer, 12 de marzo de 2013, hemos presentado en Huelva el IV Pacto Andaluz de Turismo en el que hemos participado el Viceconsejero y la Delegada Territorial del ramo, el responsable del sector de hostelería de  la FOE, el secretario general de CCOO en Huelva y yo mismo.
El acto ha constado de dos partes, una primera rueda de prensa y con posterioridad una presentación a los/as responsables y profesionales del sector en la provincia.
Entre otras cuestiones, he destacado en mi intervención lo siguiente:
El IV Pacto andaluz de Turismo es un acuerdo que se incorpora dentro del compromiso del VII Acuerdo de Concertación de Andalucía por tanto, forma parte de una reflexión compartida y consensuada de los actores del mismo, lo que le otorga un valor intrínseco en sí mismo, el valor del diálogo, del concierto y del compromiso con el desarrollo socioeconómico de Andalucía, algo tan denostado en estos tiempos por la acción de gobierno del PP y que sin embargo, forma parte de la identidad del modelo social y de desarrollo con la que hemos dotado nuestra democracia.
El acuerdo firmado el pasado 18 de febrero en Málaga, es un acuerdo que hace posible la cohabitación de la sostenibilidad integral, del empleo, de la excelencia y de la competitividad del sector, todo ello dibuja una hoja de ruta para el presente y para el desarrollo futuro de un sector estratégico para Andalucía y para Huelva. Por lo que, en mi opinión, están perfectamente asentadas las líneas de actuación y estrategias presentes y futuras.
De entre los 10 objetivos y 11 líneas estratégicas que contiene, he destacado, por su interés para Huelva: la apuesta por el medioambiente, no en balde Huelva cuenta con el 33% del territorio provincial protegido con diversas figuras jurídicas de protección, cuenta con parajes únicos y exclusivos en el mundo como son Doñana y la cuenca del rio Tinto. La apuesta por la cultura y el turismo sostenible, que para una provincia milenaria como Huelva donde se conservan vestigios megalíticos, de civilizaciones Tartéssicas,  Fenicias, romanas, árabes, etc , hasta un profundo poso de tradiciones y folklores. La lucha contra la estacionalidad, principal preocupación del sector. En este sentido, he trasladado a los presentes la imperiosa necesidad de que entre todas las partes, seamos capaces de volver a poner a Huelva en las agendas de las prioridades de las diferentes administraciones para que se ejecuten las inversiones en las infraestructuras que son indispensables para la provincia, tales como el desdoble de la N 435, las comunicación es ferroviarias con Sevilla mediante la alta velocidad y la línea ferroviaria Huelva – Zafra que conecta la capital onubense con Extremadura. Todas estas infraestructuras proyectadas, presupuestadas y algunas de ellas adjudicadas a empresas, pero paralizadas por el Gobierno del PP.
He destacado igualmente la importancia de la MESA DE SEGUIMIENTO DEL TURISMO, por el carácter de dinamismo que le otorga al Pacto el hecho de que los agentes firmantes puedan estar haciendo el seguimiento del desarrollo y la evaluación del mismo, por lo que he solicitado la provincialización de esta MESA DE SEGUIMIENTO para que desde Huelva podamos formar parte del desarrollo y mejora futura del Acuerdo.
He solicitado un firme compromiso, especialmente al tejido empresarial, para dar estabilidad y calidad al empleo y que éste no sea el factor que impulse la competitividad de las empresas y del propio sector. Por lo que habría que asumir el reto de generar tejido empresarial endógeno (inexistente) que tenga compromiso y arraigo con el territorio y  su desarrollo y evite la deslocalización de empresas y cadenas hoteleras.
En definidas cuentas, los mimbres contenidos en el Pacto son buenos mimbres y ahora nos toca a todas las partes, tejer un magnífico cesto para lo cual hay que poner en práctica las cuatro “C” de: Corresponsabilidad. Compromiso. Competencia leal y Calidad.

martes, 5 de marzo de 2013

La fuerza del trabajo genera el beneficio empresarial.


La lucha de clases existe desde siempre y probablemente existirá por siempre. Desde que hay capitalistas y obreros/as, hay desigualdades entre unos y los otros, entre opresores y oprimidos.

La relación contradictoria entre el capital y el trabajo es el eje sobre el que gira la estructura social moderna y que ninguna teoría económica ha sido capaz de resolver, desde la burguesía tradicional hasta las teorías Keynesianas. Sólo Marx en su obra “El Capital”, hace un correlato riguroso de esta contradicción que se aproxima a la certeza científica.

La economía política enseña que el trabajo es la fuente de toda la riqueza y la medida de todos los valores, de forma que los objetos que hayan costado el producirlos el mismo tiempo de trabajo, tienen el mismo valor. Y como sólo pueden cambiarse entre sí valores iguales, esos objetos deben poder ser cambiados los unos por los otros. Pero al mismo tiempo esta misma economía política, nos dice que existe una especie de trabajo acumulado al que se le da el nombre de capital, y que ese capital gracias a los recursos auxiliares que encierra eleva la capacidad productiva del trabajo vivo, gracias a lo cual exige una cierta remuneración que se conoce como beneficio o ganancia.

Ello nos lleva a una realidad contrapuesta a la lógica, por la que mientras las ganancias (trabajo muerto) acumuladas crecen en proporciones desmesuradas y los beneficios de los capitalistas se hacen cada vez más gigantescos, el salario del trabajo vivo se reduce cada vez más, y la masa de los obreros que viven exclusivamente de un salario se hace cada vez más numerosa y pobre.

El sistema propicia más valor al trabajo muerto (beneficios) que al trabajo vivo (salarios) y para ello es preciso contar con cada vez mayor mano de obra para generar más trabajo muerto (beneficio) para los capitalistas.

¿Cómo resolver esta contradicción? ¿Cómo es posible que el capitalista obtenga ganancias, si al obrero se le retribuye el valor integro del trabajo que incorpora a su producto?, teniendo en cuenta que el cambio siempre supone valores iguales. Por otra parte, ¿cómo pueden cambiarse valores iguales y retribuirse al obrero el valor integro de su producto, si este producto se reparte entre él y el capitalista?.

Ante estas contradicciones, ni la economía al uso, ni los críticos socialistas de la teoría de la economía política han sido capaces de dar una respuestas lógica y convincente, hasta que Marx formuló el concepto de la ganancia, “la plusvalía”, remontándose a su verdadera fuente y poniendo claro con ello todo el problema.

¿De dónde nace entonces la plusvalía? Los capitalistas valorizan su capital por medio del cambio, comprando mercancías con su dinero para venderlas después por más de lo que les han costado. Esta diferencia es lo que Marx llama “plusvalía”, pero ¿de dónde nace esa plusvalía?. Partimos del supuesto aceptado en economía, de que solo se cambian valores iguales, por lo que no parece que comprar una mercancía para venderla posteriormente pueda generar plusvalías, ni tan siquiera, genera plusvalías cambiar una monedas por otras. El poseedor del dinero después de realizar esta operación no es más rico, ni más pobre que antes, simplemente tiene el mismo dinero porque ha cambiado valores iguales. Tampoco nace la plusvalía del hecho de vender las mercancías por más de lo que valen, o bien que los compradores compren por debajo del precio de mercado, porque los que son ahora compradores, serán después vendedores, y por tanto, lo que ganan en un caso lo pierden en el otro. Ni puede provenir de que los vendedores y compradores se engañen los unos a los otros,  ya que no se crearía valor nuevo, sino un cambio de la distribución del capital existente entre los capitalistas.

Para explicar esto en el modelo social vigente el capitalista encuentra en el mercado una mercancía que al consumirse engendra un nuevo valor, esta mercancía es la fuerza del trabajo, y su valor viene determinado por el trabajo necesario para producirla. La mercancía “fuerza del trabajo” existe bajo la forma de obrero vivo, quien para vivir y mantener además a su familia que garantice la persistencia de la fuerza del trabajo aún después de su muerte, necesita una determinada cantidad de medios de vida. El tiempo de trabajo para producir estos medios de vida representa el valor de la fuerza del trabo. Si el capitalista se lo paga semanalmente al obrero, compra con ello el uso de su trabajo durante una semana.

El capitalista pone a su obrero a trabajar  y éste, al cabo de determinado tiempo suministra la cantidad de trabajo que representa su salario semanal. Supongamos que el salario semanal del obrero equivale a tres días de trabajo, con lo que, trabajando de lunes a miércoles habría reintegrado al capitalista el valor íntegro de su salario, pero el obrero no deja de trabajar ya que el capitalista ha comprado el trabajo de una semana. Por tanto, el obrero tiene que seguir trabajando. Este trabajo extra del obrero (plus trabajo) después de cubrir el tiempo necesario para reembolsar al capitalista su salario, es la fuente de la plusvalía, de la ganancia, del incremento progresivo del capital.

Puede cuestionarse el hecho de, en qué tiempo rescata el obrero el salario que percibe; pero lo que es incuestionable es, que el obrero trabaja para el capitalista sin retribución un tiempo determinado después de reponer el salario. Y esto no es una suposición porque cuando el capitalista solo saque del obrero el trabajo que le remunera mediante el salario, cerraría la fabrica al no tener ganancias.

lunes, 25 de febrero de 2013

#28 F ¡Sal a la calle y reclama tu derecho, tu empleo y tu dignidad!


La llegada de la democracia a nuestras vidas no fue un camino de rosas. “LIBERTAD. DEMOCRACIA Y DERECHOS” fueron conquistados a través de la lucha y el compromiso personal y colectivo de miles de trabajadores y trabajadoras.

Con la CE de 1978 se construyó una nueva sociedad. Y para garantizar la convivencia en paz y poder reconstruir los lazos de vecindad destruidos por el Franquismo, hubo que dar por pasado el tiempo pasado.

El esfuerzo colectivo de las/os trabajadores y las clases populares tenia como único propósito construir una democracia representativa y participativa, donde el diálogo, el consenso y los acuerdos se proponían como valores esenciales para la convivencia en todos los ámbitos de la vida.

Repartir el poder acumulado por la Dictadura de Franco, fue la clave política que inspiró la legitimidad democrática, y que sustentada sobre la base de la confianza, el estado de derecho y la seguridad jurídica permitió construir el Estado y sus diferentes nivele administrativos.

El movimiento municipalista, como siempre inspirado en el pueblo y las/os trabajadores organizados en sindicatos de clase luchamos con ahínco por la libertad, por un futuro construido por nosotros mismos, por nuestro futuro escrito desde la base, desde lo local, desde el puesto de trabajo. Y ello permitió conformar una convivencia política y social que debía materializarse en la vocación de un autogobierno propio en Andalucía.

Y llegó el Referéndum del 28 de febrero de 1980. Un hito histórico que hizo posible que Andalucía alcanzara la misma autonomía, competencias y autogobierno que se reservaba a las llamadas Comunidades Históricas.

Sabíamos entonces, igual que sabemos ahora, que la mejor manera para garantizar un futuro de bienestar, riqueza, empleo y de defender lo conquistado era y es, desde la implicación personal y colectiva defendiendo la justicia social y la igualdad de oportunidades; porque en Andalucía tuvimos que recorrer un largo camino para tener nuestro propio Estatuto y que, además, fuimos las/os andaluces quienes orientamos la conformación actual de la España de las Autonomías.

Queríamos alcanzar la máxima expresión de autogobierno y lo conseguimos. Lo queríamos como trabajadoras y trabajadores porque sabíamos que era la única manera de alcanzar un futuro mejor. Y ahora, que las reformas y la acción política del Gobierno del PP genera incertidumbres y cuestiona el modelo social andaluz, lo queremos como andaluces y andaluzas para redistribuir equitativamente la riqueza, por los derechos sociales que consagran nuestro Estatuto de Autonomía, por el empleo y por la dignidad del pueblo andaluz.

El 28 F saldremos a la calle para defenderlo.

viernes, 8 de febrero de 2013

Difamar los sectores productivos públicos, desacredita a la CEOE.


La inmoralidad, la escasez de ética personal, el ridículo sentido de la vergüenza y de la impunidad, la desfachatez y hasta el descrédito empresarial con el que se manifiesta en presidente de la Patronal española, Joan Rosell, está interiorizado en el más profundo poso de la cultura empresarial de España.

Esa cultura, que interpreta la legislación laboral actual (Reforma Laboral) como un magnifico instrumento para abaratar el despido y el empleo, normalizar la economía sumergida y hegemonizar en las relaciones laborales criterios antidemocráticos como el totalitarismo de las patronales sobre las/os trabajadores y la impunidad de sus actos a los que no se les permite acceso a la autoridad laboral. Y que no conformes con tanto poder, sugieren, -“exigen”- seguir profundizando en su flexibilización para que las/os trabajadores paguen aún más por trabajar; porque pagar ya pagan parte de sus prestaciones por desempleo para complementar su salario en una de las modalidades contractuales que propone la Reforma Laboral.

Un Presidente de la CEOE, que no tiene pudor alguno al calificar como ridículo el nivel de corrupción empresarial (atendiendo a sus manifestaciones sobre las donaciones ilegales de empresas y empresarios/as en el caso Bárcenas) 

Un Presidente de la Patronal que valora como “insignificante” la visión cada vez  más generalizada de que la clase empresarial es corrupta, y que se dedica en exclusiva a ganar dinero sin importarle los procedimiento de los que se doten para ello, no merece otra cosa, que ser calificado como el gestor de la Cueva de Alí-Babá.

En mi opinión flaco favor le hace a sus representados, que los hay muy comprometidos con el desarrollo socioeconómico de España y con el empleo, cuando en cada una de sus comparecencias públicas en las que, en vez de poner en valor el papel de las Empresas y del tejido empresarial en el marco económico y laboral, y de proponer soluciones a los problemas del mundo empresarial, se dedica a difamar, desacreditar y vilipendiar a los sectores productivos públicos y a sus trabajadores y trabajadoras; los que ambiciona como negocio y a los que quieren someter como empleados/as.

Ciertamente escaso compromiso y aporte a España puede esperarse del Sr. Rosell, quien comparte tesis con el delincuente Díaz Ferrán -“los/as trabajadores tienen que trabajar más para ganar menos”- , los presuntos corruptos y mejores patriotas que financian ilegalmente a los Partidos Políticos atendiendo a intereses particulares, con quienes quieren mandar a las personas paradas a Laponia o, con quienes sus trabajadores/as tienen que asistir a trabajar en sus centros comerciales con el brazo en cabestrillo y con la pierna escayolada por temor a perder su empleo si faltan al trabajo. Y menos aún, cuando su palabra en forma de compromiso escrito y firmado con los sindicatos “II ANENC”, en el que se identifican las debilidades de la economía española a subsanar con medidas concretas: la precaria competitividad del modelo productivo y del tamaño de las empresas, la escasa cultura innovadora del tejido empresarial, la falta de financiación de las PYMES, la dependencia energética, o, la rigidez del mercado laboral en coyunturas económicas de crisis.

En fin, este Sr. carece de legitimidad moral y de ética personal para representar a una Institución indispensable para el desarrollo socioeconómico de España, tan necesitado de apuestas honestas, comprometidas y responsables para apuntar las soluciones que requiere nuestra economía.

miércoles, 30 de enero de 2013

La alfombra roja.


Sobre “alfombra roja” va a poner la ministra de empleo, Fátima Báñez, a los jóvenes emprendedores como medida para erradicar el paro juvenil. Se tata de una serie de actuaciones que prepara el Ejecutivo de Mariano Rajoy para, al parecer, dar respuestas a las cada vez mayores críticas y exigencias de actuación de la UE, de las Instituciones Internacionales y del conjunto de los agentes sociales, quienes coinciden en reconocer que la tasa de paro juvenil en España, que supera el 55% es vergonzosa.

Pretende el Gobierno del PP establecer una especie de “tarifa plana”  (expresión utilizada por la ministra Báñez) de 50 euros en las cotizaciones sociales durante seis meses para los/as jóvenes emprendedores y personas trabajadoras autónomas menores de 30 años en los próximos dos años; junto con otras medidas dirigidas a: facilitar el acceso al crédito ICO. No pagar el IVA de las facturas hasta que no se cobren las mismas, etc. En definitiva, medidas destinadas al emprendimiento y al trabajo autónomo que pueden ser aceptables pero que, en mi opinión, son extremadamente cuestionables cuando se plantean como solución para mitigar la elevada tasa de paro juvenil, ya que parece querer dar la impresión de que con la “tarifa plana sobre alfombra roja” de 50 euros durante seis meses, las/os emprendedores consolidan una estructura empresarial potente capaz de absorber un porcentaje elevado de la demanda de empleo juvenil.

¿Y después de los seis meses qué? Seguramente se generará un proceso semestral rotatorio de empresas en el que estén produciéndose bajas y altas permanentes de las mismas.

Este afán del Gobierno del PP de gobernar a base de titulares para contentar las críticas de la UE  y de las Instituciones Internacionales, es ya preocupante al convertirse en la generalidad de la acción de gobierno por mucha “alfombra roja” que éste ponga.

Vincular la solución del paro juvenil a la promoción del emprendimiento y del trabajo autónomo, además de un error, es un descomunal despropósito porque el problema del empleo en España y en particular del empleo joven, está directamente imbricado con la cultura empresarial de nuestro país, con el  modelo productivo precario y manifiestamente mejorable, con la falta de compromiso con la economía productiva de las entidades financieras y con la impregnación especulativa que generan las políticas neoliberales desplegadas por el Gobierno del PP.

España y con carácter de urgencia, tal como manifestó en días atrás el Comisario Europeo de Economía, Olli Rehn, necesita un Plan específico en políticas activas de empleo (PAE) que facilite el acceso de las/os jóvenes al mercado laboral, pero no sólo con PAE se incorporan las personas jóvenes al mercado de trabajo, por lo que es preciso un PLAN DE CHOQUE que genere empleo de forma inmediata y para ello, las entidades financieras nacionalizadas deben, por mandato expreso, poner de inmediato en circulación crédito a la actividad comercial y productiva de las PYMES y micropymes, las Administraciones una nueva política de fiscalidad coyuntural que estimule la contratación en condiciones de dignidad y al menos, modificar los aspectos de la reforma laboral lesivos con el dialogo social como herramienta incuestionable para el crecimiento económico, el desarrollo y la cohesión social.

viernes, 11 de enero de 2013

Si yo fuera Presidente.


El mercado laboral onubense es uno de los más precarios de España, es la evidencia que constatan por una parte los datos del paro, que eleva la tasa de desempleo al 36,19% y por otra, los indicadores socieconómicos, laborales y de igualdad sobre la calidad del mercado laboral en Andalucía y que califican a Huelva como la provincia andaluza con peores indicadores de calidad de su mercado laboral.

Esta realidad está llevando a las clases medias y trabajadoras a un empobrecimiento paulatino que contrasta con el enriquecimiento de los más ricos. A la caída del 1,7% de los salarios  se le contrapone el incremento medio de los beneficios empresariales del 3,9% y todo con un tejido empresarial escasamente emprendedor por falta de financiación, pero también escasamente comprometido con un modelo de desarrollo socioeconómico sostenible y de calidad.

Identificar las causas y/o consecuencias de los principales problemas del mercado laboral onubense es una necesidad para poder afrontar soluciones en el corto plazo. En este sentido, parece existir un amplio consenso social en enumerar la falta de financiación de las PYMES (92% del  tejido empresarial onubense) y el paro como las principales preocupaciones.

Las administraciones autonómicas y provincial (JA y Diputación) parecen haber asumido un compromiso por promover soluciones urgentes al problema del paro, y ambas cada una en su ámbito, han suscritos sendos “Planes” de empleabilidad para generar empleo inmediato. Así, la JA ha diseñado un PLAN DE EMPPLEO en el que invertirá 200 millones de euros de los cuales, 60 millones se invertirán en Huelva, y la Diputación Provincial ha diseñado un PLAN DE EMPLEO para los municipios onubenses con una aportación de  un millón de euros que suma a otros 2,5 millones de fondos incondicionados para los municipios y que pueden redundar en la generación de empleo.

Las administraciones con los matices que cada cual quiera aportar, cumplen con el compromiso del empleo, pero no es el empleo patrimonio exclusivo de las administraciones, sino que éste se sustenta fundamentalmente en las estructuras empresariales convirtiéndose éstas en sus principales generadoras, por tanto es  una responsabilidad implícita a la propia acción empresarial.

Son muchas las corporaciones empresariales y financieras que operan en Huelva y que están teniendo suculentos beneficios y no se sienten comprometidas con la generación de empleo desde su responsabilidad social corporativa. Y es el momento, en mi opinión, de esa apuesta -invertir parte de los beneficios en empleo- facilitando de forma solidaria la empleabilidad en las PYMES que siguen encontrando enormes dificultades financieras para su propio desarrollo.

Si yo fuera el Presidente de la PATRONAL ONUBENSE, comprometería todo el esfuerzo institucional en trabajar para que las empresas con beneficios constituyeran un fondo de un millón de euros para facilitar a las PYMES la creación de empleo, destinando ese fondo al pago de los costes sociales de las empresas durante el periodo de contratación de las/os trabajadores, con lo que se estaría operando en las dos líneas de las preocupaciones de la economía onubense: la financiación y el empleo.

viernes, 4 de enero de 2013

EL GOBIERNO DEL PP QUIERE EJERCER DE COMANADANTE EN JEFE DE ESPAÑA.

El determinismo con el que se desenvuelve el Gobierno del PP marca el rumbo ideológico de las acciones políticas que desarrolla y pone en la proa de las prioridades los intereses de las grandes corporaciones empresariales y financieras del País. Y en la popa de la nave “España” los derechos e intereses de las clases trabajadoras y la ciudadanía en general.
Durante el largo y lastrado año de gobierno vivido, los 30 RDs que ha aprobado y apresurado en aplicar, bien ha dejado a las claras que toda la acción de gobierno ha ido dirigida por una parte, a generar un franco desequilibrio entre los diferentes intereses de partes, favoreciendo siempre al más poderoso: “patronos sobre trabajadores; banqueros sobre ahorradores; represión policial y judicial sobre el derecho al descontento; …” Y por otra parte, establecer por la vía de los hechos, o del derecho, un nuevo modelo de Estado equiparable al modelo preconstitucional.
En este sentido, socializar la deuda privada de los bancos, descapitalizar las políticas sociales que atienden a los derechos democráticos y constitucionalmente constituidos en nuestro Estado Social y de Derecho, desarrollar de forma cicatera e interesada la reforma constitucional que obliga al equilibrio presupuestario y que ha supuesto para las administraciones acogerse a un Plan socializador de Pago a Proveedores con el firme propósito de  garantizar el pago a empresas e intereses a los bancos prestatarios, las múltiples declaraciones -que son la antesala de la reforma- en el sentido de intervenir las cuentas de las CC AA y Aytos que no cumplan con el equilibrio presupuestario, … dejan bien a las claras el propósito de construir un Estado con vocación centralista, uniformado y con un único “Comandante en Jefe”
Este año 2013 parce que ha sido el elegido para reformar definitivamente la Administración, reforma que pretende adelgazar la representación democrática del pueblo, eliminar las EELLMM (no logrado), eliminar las mancomunidades de municipios, agrupar pequeños municipios cercanos en una única Entidad Local, …, para lo cual se necesita un gran Pacto, una alianza con el principal Partido de la oposición. ¿Cómo sino puede presentarse el Gobierno del PP ante España con tan profunda reforma del modelo democrático de Estado?
Cuando las alianzas y/o pactos se antojan imposibles, la estrategia del Gobierno deriva hacia los hechos consumados explorando las medidas pretendidas en los laboratorios del PP: Valencia. Madrid. Castilla la Mancha ...  para privatizar la sanidad, reducir la democracia participativa o ponerle cortapisa, … Y hacia el RDL sobre cuestiones colaterales que afectan a la autonomía de las CCAA y EE LL. En este sentido, el Ministro de Hacienda, Sr. Montoro en un acto de euforia, aventura el compromiso del Gobierno en intervenir las cuentas de las CCAA y Ayuntamientos para garantizar el pago a los proveedores de éstas. Una vez más, la prioridad del Gobierno es garantizar el pago a las empresas en lugar de garantizar los servicios esenciales a la ciudadanía.
Esta euforia del ministro Montoro, además de ser una barbaridad en democracia en mi opinión, se me antoja ilegal porque afecta directamente al criterio político a la hora de aplicar la autonomía de gobierno que se le supone a los legítimamente elegidos para gobernar las CCAA y los Ayuntamientos, amén de que, si ya existe una Ley de Morosidad que obliga el pago a proveedores en un plazo determinado, lo correcto sería establecer mecanismos dirigidos al cumplimiento de la Ley y de exigencia de responsabilidad de quienes la incumplan, y no que tenga que ser la ciudadanía a quien se les hace responsables indirectos de una decisión de gobierno.